Teoría e historia desde la perspectiva de un profesor

La historia y más aún la teoría son materias poco populares entre los alumnos de licenciatura.  No es de extrañar, pues normalmente nos acostumbran a memorizar fechas y nombres, pocas veces a comprenderla.

Desde hace tiempo me di cuenta que la historia es como las matemáticas. El que la entiende, la aprecia. Y esto sólo se logra con un método de enseñanza-aprendizaje que se aleje de la memorización y datos específicos. Es cierto que la historia está repleta de nombres, fechas, lugares y sucesos pero, si nuestro principal objetivo como profesores es que nuestros alumnos memoricen estos datos, no vamos a lograr el principal objetivo: que se emocionen con la historia.

Desde mi punto de vista, esto sólo se logra transmitiendo a los alumnos el por qué de nuestra arquitectura hoy. Haciendo referencia siempre a cómo los temas y ejemplos vistos en clase están presentes en nuestro entorno. Si es factible visitar con ellos o pedirles que lo hagan ejemplos en los que puedan identificar y analizar lo que se ha visto en clase en el contexto actual.

Haciendo énfasis en aquellos elementos que muchas veces no nos parecen importantes y que son herencia del pasado, como la distribución urbana, la presencia del color, los juegos de volúmenes geométricos y su traducción plástica en luces y sombras, la constante del patio en la arquitectura griega, árabe, española y mexicana.

Otro aspecto de suma importancia que sirve para aclarar en la mente la secuencia de los hechos históricos, es la cronología, sin exigir que memoricen años exactos, pero teniendo muy claro el periodo y lo que estaba pasando en otros lugares del mundo al mismo tiempo. El ejercicio de realizar una línea del tiempo es básico para ordenar mentalmente los sucesos.

Finalmente la geografía, localizar las culturas vistas en clase en un mapa y sus cambios a través del tiempo, ¿Qué ciudades son hoy? ¿Qué pasa ahí en la actualidad? No por nada, lo que más emocionó a mis alumnos este semestre fue la arquitectura árabe, después de visitar la exposición de Arte Musulmán en el Museo de San Idelfonso, muchos se sorprendieron de que una cultura tan atacada socialmente hoy en día pudo crear construcciones y obras de arte tan maravillosas, además de que fue una de las más avanzadas científicamente. Ciertamente removió el interés de muchos.

No está de más decir, que al comprender la historia de las distintas culturas podemos entender el presente y más importante aún, hacia dónde vamos como sociedad.

Mtra. Rebeca Hernádez Fuentes. Escuela de Arquitectura.